La microbiota intestinal es un ecosistema compuesto por cerca de 100 trillones de células microbianas, que desempeña funciones relevantes mediante las cuales contribuye de forma directa o indirectamente a la estabilidad del organismo humano, así lo menciona el Dr. J. Alfonso Merino en el artículo “Microbiota intestinal: El órgano olvidado” (2022).
¿Cómo se forma una microbiota intestinal diversa?
Su composición, diversidad y metabolismo va cambiando a lo largo de las distintas etapas de la vida, por ejemplo:
El tipo de nacimiento y la atención neonatal proporcionada influye de manera importante en la composición de enterobacterias y bifidobacterias. Los niños que nacen por cesárea presentan una menor cantidad de bacterias y no colonización temprana por bifidobacterias y Bacteroidetes.
La lactancia materna exclusiva durante los primeros meses de vida coloniza bifidobacterias, ya que la presencia preponderante de esta especie bacteriana facilita la digestión y adapta el tracto gastrointestinal para la futura digestión de comida sólida.
Después, la diversidad de la microbiota se expande de manera acelerada los primeros cinco años de vida, en menor medida durante la adultez y sufre una regresión importante después de los 60 años, en donde la alimentación, equilibrio entre actividad física, entorno social, ejercicio y descanso, son fundamentales para lograr mantener una comunidad bacteriana que proporcione estabilidad y un sistema inmune óptimo.
¿Cuáles son las funciones que lleva a cabo?
El Dr. Raul Garza Velasco, en el artículo “Microbiota intestinal: Aliada fundamental del organismo humano” (2020), menciona algunas de ellas:
Regulación del sistema inmune. La microbiota interviene para distinguir entre bacterias residentes y patógenas.
Defensa del intestino por parte de la microbiota intestinal, ya que representa parte de la barrera primaria que impide el libre establecimiento de patógenos en los tejides entéricos.
Síntesis de vitaminas que promueven la formación de vitamina B3 (niacina), indispensable para los tejidos; B5 y B7, fundamentales para la producción de pantotenato y biotina; vitamina K, también conocida como antihemorrágica, ya que promueve la coagulación de la sanguínea.
Regulación del sistema nervioso. Se resalta la participación de las bacterias intestinales como moduladoras de diversas funciones del sistema nervioso central, por ejemplo, movilidad, el aprendizaje y la memoria.
Cómo cuidar y tener una microbiota intestinal variada
La especialista en nutrición Luisa Varela, en el artículo “Cómo cuidar la microbiota intestinal” (2025), menciona que cuanto más variada sea la alimentación más variada será la microbiota.
Puedes consumir de todos los colores de alimentos, come todos los días frutas y verduras frescas de temporada, incluye cereales de grano entero, como avena, ya que la fibra alimenta a la microbiota. Incluye probióticos en tu alimentación diaria. Disminuir el consumo de medicamentos, consumo de grasas saturadas y azucares, sin duda ayudaran a tener y mantener una diversidad bacteriana.
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